La calabaza del portal ya está encendida. Por la acera pasa una bruja diminuta de la mano de un esqueleto, y al doblar la esquina una sombra alargada te hace dar un respingo. Solo es un abrigo colgado tras una ventana.
Y entonces llega la risa.
Así son los planes de Halloween en Madrid: un poco de escalofrío y mucho de complicidad.
La ciudad guarda altares llenos de flores, estaciones detenidas en el tiempo y leyendas que se cuentan en voz baja. También un museo donde tus propios ojos se convierten en parte del juego. Aquí tienes ocho ideas para elegir la tuya. ¿Por dónde empezar?
Planes con tradición
Halloween no es la única fiesta que llena estas fechas. En Madrid conviven calabazas, velas, dulces de toda la vida y flores de cempasúchil.
Visitar el Mega Altar de Muertos de la Casa de México
Al cruzar la puerta, el olor llega antes que la vista: copal, flores, cera. Del 2 de octubre al 8 de noviembre, la Casa de México en España, en la calle Alberto Aguilera, vuelve a levantar su Mega Altar de Muertos. Este año rinde homenaje a Agustín Lara entre tumbas cubiertas de cempasúchil y caminos de velas que recrean un cementerio de Michoacán.
Lo curioso es la sensación con la que se sale. Aquí la muerte no asusta: se recuerda, se canta y se celebra. La entrada es gratuita y, alrededor del altar, hay talleres de maquillaje, arte floral o cuentacuentos que merece la pena consultar en su web.
Celebrar el Día de Muertos en el Mercado de Prosperidad
Hay fiestas que se viven mejor en el barrio. Del 29 al 31 de octubre, el Mercado de Prosperidad, en López de Hoyos, se llena de color con su Fiesta de los Muertos: un gran altar, flores, mariachis y cocina mexicana para probar de puesto en puesto.
Es un plan sin prisa. De esos en los que acabas con un taco en la mano, una canción en la cabeza y la sensación de haber viajado sin salir de Madrid.
Probar huesos de santo, buñuelos de viento y pan de muerto
Cuando las calabazas empiezan a apagarse, llega Todos los Santos. Los escaparates de las pastelerías madrileñas se llenan de huesos de santo rellenos de yema y de buñuelos de viento que desaparecen en dos bocados.
Este año pueden compartir mesa con el pan de muerto. El dulce mexicano, esponjoso y con aroma a azahar, también aparece en estas fechas en algunas panaderías de la ciudad. Dos tradiciones, dos maneras de endulzar la memoria.
Planes con misterio
Algunas de las actividades de Halloween en Madrid más especiales no necesitan decorado. Cuando cae la tarde, hay rincones de la ciudad que se cuentan solos. Basta con acercarse y escuchar.
Bajar a la estación fantasma de Chamberí
Bajas las escaleras y el tiempo se detiene. Azulejos publicitarios de otra época, taquillas vacías, letreros que ya no anuncian nada. La antigua estación de Chamberí, conocida como Andén 0, lleva décadas cerrada a los viajeros mientras los trenes de hoy siguen pasando de largo.
En Halloween, además, suele hacer honor a su apodo con visitas teatralizadas en días concretos de finales de octubre y principios de noviembre. Son gratuitas, las plazas vuelan y hay que reservar, así que merece la pena estar atento a su programación.
Seguir una ruta de fantasmas y leyendas por el centro
Madrid tiene más historias que calles. Y algunas no se cuentan a plena luz.
En el Palacio de Linares dicen que todavía se oye a una niña llamada Raimundita. Sobre los tejados de la Casa de las Siete Chimeneas, hay quien asegura haber visto pasear a una dama vestida de blanco. Cada portal antiguo parece guardar un secreto.
La ruta se puede hacer por libre, con un buen relato en el móvil y alguien a quien agarrarse del brazo, o con una visita guiada nocturna. Lo de menos es creer en fantasmas. Lo de más, el escalofrío compartido y la carcajada que llega justo después.
Buscar el Ángel Caído en El Retiro
En pleno Retiro, entre paseantes y hojas secas, se levanta una de las pocas estatuas del mundo dedicadas a Lucifer. La Fuente del Ángel Caído atrapa el instante exacto de su caída, con una serpiente enroscada y un gesto que todavía impresiona.
Cuentan, además, que se encuentra a 666 metros sobre el nivel del mar. Leyenda o casualidad, en Halloween el paseo gana un punto inquietante que no tiene en ninguna otra época del año. Y no cuesta nada.
Ver cine de terror clásico en Cineteca Madrid
Hay sustos que se disfrutan mejor a oscuras y en compañía. Por Halloween, Cineteca Madrid, en Matadero, dedica un especial al fantaterror, ese cine fantástico y de terror tan español de los años setenta, con títulos como La endemoniada o Las melancólicas. El 1 de noviembre, además, estrena la restauración de Invasión travesti.
Es un plan para amigos o en pareja, de butaca compartida y mano apretada en el momento justo. Y con una ventaja: al encenderse las luces, siempre hay alguien que confiesa que no ha mirado la pantalla en toda la escena.
El plan de Halloween en Madrid donde nada es lo que parece
En el centro de Madrid hay un lugar donde engañar a los ojos es parte del juego. El Museo de las Ilusiones pasa todo el año desafiando la percepción con ilusiones ópticas, experiencias inmersivas y fotos que nadie se cree a la primera. Y en octubre, además, se disfraza.
Desde el 1 de octubre, la decoración de Halloween se cuela entre las salas y las vuelve un poco más inquietantes. En el Cuarto Inclinado, cualquier vampiro pierde el equilibrio. Entre los hologramas, las figuras aparecen y se desvanecen como pequeños espectros. Y en el Caleidoscopio, un solo fantasma basta para formar una legión.
Lo curioso es que el truco se parece mucho al del susto. Cuando el cerebro no tiene toda la información, la completa por su cuenta. Por eso una calabaza con unos huecos tallados parece observarnos desde el portal. Y por eso, frente al Jarrón de Rubin, la discusión está garantizada entre quien ve un jarrón y quien jura ver dos perfiles frente a frente.
Los fines de semana, la pregunta de siempre cambia de rima. Ya no es truco o trato, sino "¿Truco o Ilusión?". Así se llaman los talleres infantiles de Halloween que se celebran todos los sábados y domingos de octubre, de 15:00 a 18:00 h. Son gratuitos con la entrada, no necesitan reserva y llenan la tarde de imaginación antes de perderse entre ilusiones.
Del 26 al 31 de octubre, la semana más ilusionante
Hay semanas que se esperan todo el año. Del lunes 26 al viernes 30 de octubre, un animador de Halloween recibe a los visitantes y acompaña la visita con un toque de misterio.
Y el sábado 31 llega el gran día. El museo celebra Halloween prácticamente durante toda la jornada, con una activación especial para vivir la noche más esperada del año desde otra perspectiva. Con disfraz, todavía más divertido.
Es uno de esos planes con niños en Madrid en los que los mayores acaban riéndose igual o más. Y también uno de esos planes con amigos en Madrid que se recuerdan por la foto imposible del final.
Una vela en un altar, un andén vacío, un reflejo que se multiplica. Halloween en Madrid tiene muchas caras, pero todas terminan igual: con alguien a tu lado, riéndose del susto.
Porque hay sustos que se olvidan al momento. Y otros que se siguen contando años después.